jueves, 26 de abril de 2018

Piscinas del Silencio - Edo Lara


                                                               


                                                             
                                                                    


                                                               Piscinas Del Silencio

Venezuela no deja de sorprender con su diversidad de geografías,  en esta ocasión decidimos visitar parte del Sistema Coriano,  en el punto triple de los estados Lara, Falcón, Yaracuy.

Un amplio valle formado por el rio Tocuyo  fue el que nos dio la bienvenida a la zona,  el lugar está dedicado en su mayoría a la  ganadería,  es común ver muchos potreros de lado y lado con grandes árboles en el medio de ellos,  nos llamo mucho la atención la creación de cercas con árboles,  mediante pasan los años retoñan y se ven muy bien delimitando cada potrero.
Luego de recorrer parte del valle arribamos a lo que sería nuestra zona de búsqueda, ya que teníamos algunas referencias de la serranía a visitar pero no el lugar en específico,  decidimos recorrer las riberas de los ríos y quebradas en búsqueda de la Serranía El Silencio.









Luego de visitar varias fincas y preguntar a varios lugareños desciframos lo que estábamos buscando,  ellos nos querían ayudar de la mejor manera pero no tenían similitud unos con otros, porque depende desde el lugar de la serranía donde te encuentres ellos te guían a lugares diferentes pero sumamente parecidos.


Así que decidimos tomar rumbo hacia el lugar de la serranía donde creíamos que se ubicaban los pozos,  este recorrido nos empezó a llevar hacia la fila de varios cerros,  al tomar más altura  empezamos a divisar lo amplio de estos valles,  el clima hace variar el tipo de vegetación de inmediato,  un constante cambio de potreros y selva es común en la zona,  al estar en pleno comienzo de las lluvias muchas plantas están floreciendo y nos llamo la atención una en particular que parecía un erizo de mar pero de color rojo intenso,  se podía ver en muchos árboles durante el recorrido.







Finalizando el día y después de chequear varios caminos que en su mayoría solo son entradas de fincas o potreros arribamos al lugar donde decidimos pasar la noche,  en un principio no fuimos muy bien recibidos, no es común ver vehículos en la zona y mucho menos turistas pidiendo permiso para acampar en un potrero,  es algo ya común en toda Venezuela por el tema inseguridad, al notar que simplemente somos viajeros en búsqueda de lugares llamativos, bajo la tensión de nuestros anfitriones y de inmediato la cordialidad típica de los campesinos salió a relucir.
Durante la conversa de la velada tratamos de explicarle a ellos lo que estábamos buscando y al describirles un lugar en especifico,  ellos ya sabían donde era,  finalmente nos guiaron hacia la zona,  nuestro calculo no era errado, estábamos muy cerca de la quebrada Guararida, afluente del rio Tocuyo.










El lugar que elegimos para nuestro primer campamento fue en la unión de dos serranías, lugar donde corría una fuerte brisa,  ideal ya que la zona es muy caliente,  al caer el sol todo cambio, fuimos azotados por corrientes de aire frio y en la madrugada llovió y todo empeoro,  todo esto a tan solo 400 msnm,  nuestra geografía no deja de sorprender.

Un nuevo día marcaba el comienzo de nuestro trekking,  con los nuevos datos rápidamente arribamos a la quebrada,  nos sin antes pasar por varias queseras en plena faena de elaboración de queso,  todos nos daban consejos de la zona,  cuidado que llovió anoche y las mapanares se alborotan o cuidado con las crecidas de la quebrada,  todos los consejos bien recibidos.








El sendero desciende fuertemente, realmente se convierte en un tobogán de barro,  mientras más bajamos mas tupida era la selva y se empezaba a escuchar  el rio, al llegar al cauce seguimos las instrucciones y rápidamente llegamos al primer pozo,  literalmente la quebrada desciende por un cañón de la montaña formando pozos, uno tras otro,  de aguas cristalinas y cálidas, pozos color turquesa a pesar de una fuerte lluvia la noche anterior,  un compañero de viajes decía, estamos en Tailandia, no estás equivocado, es Venezuela mi amigo.








La combinación de roca, vegetación,  montaña, selva, agua, es única,  nosotros recorrimos ocho pozos,  nos divertimos mucho en uno que llamamos la Escotilla, este tenía literalmente una escotilla de visita de más o menos un metro de diámetro, otros pozos tienen cuevas detrás  de su cascada, cada uno tiene un atractivo diferente.











 Luego de un buen rato de disfrute decidimos retornar  ya que empezó a lloviznar y no queríamos que nos sorprendiera una crecida no sin antes acordar un pronto regreso con un equipo de canyoning para darle más agregado a esta aventura.


















La zona no es apta para grandes grupos, no hay lugares amplios y cómodos para acampar,  consideramos que es una zona de tranquilidad absoluta y así se debe mantener,  está alejada  de cualquier asentamiento urbano y no es común ver turistas en la zona,  si no conocen lo que es agarrar garrapatas, pues aquí conocerán todas las clases que existen.

Agradecimientos 

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@lightforce_venezuela