domingo, 10 de julio de 2016

Chorro San Miguel


Chorro San Miguel

Al centro-norte del estado portuguesa, se distinguen tres regiones naturales, montaña hacia el Oeste, piedemonte y llano hacia el Este, en esta zona ubicamos la población de Ospino, lugar seleccionado para el encuentro con nuestros anfitriones, viajeros overland dispuestos a realizar un recorrido por la serranía ubicada al NorEste del poblado, en búsqueda de la atracción natural Chorro San Miguel.






Vías agrícolas son las seleccionadas para acercarnos hacia el piedemonte, un agradable paisaje donde se mezclan las reservas de pinos y las riveras del río Toco hacen que hagamos paradas obligadas para poder apreciar la unión de la montaña y el llano. 

La temporada de invierno se anuncia en todo momento al notar la gran nubosidad en la zona y la lluvia justo hacia nuestro rumbo, esto nos preocupa un poco debido a la crecida de ríos y caños que se ubican en las trillas que ascienden hacia las estribaciones finales de la franja de la cordillera sur oriental de los Andes, limite con el Estado Lara.




















Mientras más nos acercamos al piedemonte y dejamos atrás la zona ganadera la vegetación empieza a cambiar, la elevación hace el clima un poco más fresco y empezamos a recorrer la trilla que zigzaguea entre grandes arboles y varios cruces de caños.


















Nuestro ascenso comienza hacia el caserío la Montaña, ubicado el el cerro Santa Marta, lugar seleccionado para el campamento, nuestros anfitriones seleccionaron una finca cafetera privada donde nos prestaron sus áreas verdes para acampar. Una colorida cabaña a 890 m.s.n.m con una excelente vista del llano hace de este lugar privilegiado para pasar un día de compartir en la montaña. Aprovechando las horas de buen sol se puede disfrutar de una piscina de agua de manantial sumamente fría, luego al finalizar la tarde la temperatura desciende y ya se debe usar ropa adecuada para climas fríos.












Un nuevo día comienza con un recorrido de trillas angostas, entre un bosque nublado, con fuertes desniveles típicos de estas montañas las cuales entrelazan diferentes caseríos, la trilla en esta zona es muy húmeda y algo técnica, las fuertes lluvias de la noche anterior y una constante llovizna durante el día hace que cualquier pendiente se convierta en un tobogán si no se toman las precauciones necesarias, niveles de presión de neumáticos a 20 libras fueron necesarias para poder ascender las cuestas resbaladizas, y fue inevitable caer en algunas grietas que atascaron los vehículos pero nada de que preocuparse al utilizar los winches para la recuperación. 



























Nuestro nuevo rumbo es hacia el poblado de San Pablo, lugar donde se dejan los vehículos para comenzar la caminata por el sendero que lleva a la principal atracción de la zona, el Chorro San Miguel, si no conocen el sendero lo mejor que se puede hacer es pedir la ayuda a la familia donde se dejan los vehículos y ellos prestan el apoyo con un guía. 





















El sendero se interna en un bosque muy fresco el cual alberga plantaciones de café, nosotros tuvimos la suerte de contar con un guía el cual es agricultor de café en la zona, este se encargo de explicar al grupo las diferentes etapas del cultivo y preparación del café.

Durante el recorrido el sendero cruza el rio y se debe tener precaución por lo resbaladizo del mismo, una caminata de 40 minutos te lleva hasta el pie del impresionante Chorro San Miguel, la catarata mas alta de la región de los llanos.










Una caída de agua ininterrumpida de 75 metros se desprende del acantilado de la montaña, dependiendo de la temporada en la cual se visite su caudal cambia, de una linea de agua que al final se convierte en llovizna a un cuerpo de agua caudaloso, nosotros tuvimos la suerte de observarlo con un buen nivel debido a la lluvia que caía en la zona en las horas anteriores.

El manantial que crea el río San Miguel nace en el parque nacional el Guache, este forma parte de un conjunto de áreas protegidas ecológicamente interconectadas comprendiendo partes montañosas de los estados Lara Y Portuguesa, que se pretenden unir en un corredor con protección legal. Creado en 1992 con la finalidad  de proteger las cuencas de los ríos Ospino, Guache, Morador, Toco. 





Los habitantes de los caseríos que preceden la llegada a el Chorro San Miguel sirven de guía en esta travesía. Con amables sonrisas orientan y animan a los visitantes a transitar por estos caminos rodeados de plantaciones de café que van mostrando el encanto natural de se avecina.

Agradecimientos a nuestros patrocinantes amortiguadores Frecars y Carpas4WD por la confianza y apoyo para que sigamos recorriendo todo nuestro gran país.

Fotos:
Juan Rodriguez @overlandingvzla
Luis Mogollon @lmogollon1959
Gabriel Alfonzo @gaboalf

Texto:
Juan Rodriguez
Instagram: @overlandingvzla
Twitter:@overlandingvzla