sábado, 11 de mayo de 2019

Kurum Parú






Kurum Parú

La semana mayor siempre nos permite la opción de unos suficientes días libres, por tal motivo  decidimos realizar recorridos con un propósito importante, nuevos lugares, gente, zonas a conocer, todo lo que proporciona las nuevas zonas a explorar, como se decía en la década de los sesenta, vamos a la conquista del sur.

El macizo Guayanes no deja de sorprender, una zona increíble, y si le dedicas unas buenas horas de investigación los resultados son excelentes, en esta ocasión formamos un pequeño grupo de buenos viajeros y levantamos un recorrido que fuera del beneficio de todos los participantes,  ya que algunos conocen parte  de la zona y otros era su primera visita.

Como ya se está haciendo costumbre en nuestro país la logística hay que adaptarla a recorridos diurnos para el enlace a la zona, por motivos de seguridad y combustible, ninguno escapamos a esta molesta situación, la cual se empeora cada vez más por los bachaqueros y oficiales militares corruptos de las estaciones de servicio, esta situación nos descontroló por completo el comienzo del recorrido al perder más de cinco horas a la espera de reponer combustible en el último lugar que nos diera la seguridad de poder llenar los tanques.


























Este retraso nos obligó a hacer una escala en el rio Cinaruco,  ya que por la hora nos informaron que no llegaríamos al cruce de la chalana del rio Orinoco, la cual ahora tiene horario, dependiendo de los ánimos del chalanero y los oficiales militares deciden si hay cruce hasta las 7pm o 9pm, para no correr riesgos y gastar combustible para buscar un lugar seguro para acampar la mejor opción fue contactar a otros amigos viajeros vía radio y logramos ubicarlos y compartir con ellos una noche.


Un nuevo día marca el comienzo a recorrer de nuevo las polvorientas trillas apureñas, como siempre el paso de la chalana súper lento, casi dos horas a la espera de un recorrido de no más de 15 min de navegación,  y ahora le agregamos el comodín del pago en efectivo porque no hay punto de pago electrónico.






Al desembarcar ya en la orilla sur ahora si comienza nuestro verdadero recorrido, de inmediato el cambio de geografía, vegetación y clima se hace notar, el fuerte verano deja las marcas en los incendios en las cercanías de las  troncales T2 y T12. Nuestro rumbo ya deleitaba a los nuevos visitantes al observar todo el entorno de roca de las serranías típicas de la zona, la fusión de selva y roca son únicas, y sumado a esto las amplias sabanas que se forman entre ellas hacen del lugar único.

El primer point a visitar ya era conocido por algunos, al arribar fuimos recibidos como siempre por la agradable familia que cuida el lugar, luego de una buena charla y entrega de algunos donativos nos permitieron acampar en un lugar privilegiado a las orillas del gran rio madre.







Como siempre de manera de ayudar a la comunidad le pedimos un guía de la zona, el cual es siempre el mismo niño de todas las veces anteriores, nos gusta mucho como siempre se esmera en contar todas las anécdotas del lugar, como también historias de antepasados, la caminata siempre requiere un gran esfuerzo, por la inclinación de las rocas y sobre todo la temperatura que hay en el lugar, nuestros relojes marcaban 36 grados centígrados, pero el esfuerzo vale la pena, las formaciones de roca son únicas, ver las pinturas rupestres en una cueva indican la antigüedad de la zona,  las vistas que ofrece el lugar sobre el Orinoco hacen del lugar un sitio para siempre volver.



Al retornar al campamento de inmediato todo el equipo decidió refrescarnos en las oscuras aguas del rio, la temperatura es muy alta y la humedad en el ambiente es fuerte, acercándose el final del día, nuestro anfitrión se acerco al campamento a visitarnos y advertirnos que ¨hoy va haber ventarrón¨, realmente no le prestamos atención y estábamos sobre seguro de lo bien armado del campamento, con toldos y carpas asegurados, ya teníamos más de una hora con una brisa algo fuerte pero agradable, pero en un abrir y cerrar de ojos todo empezó a volar, sillas, mesas, toldos, carpas,  el Sr. Carrasquel lo que hacía era reírse de vernos a todos recogiendo y corriendo por el campamento, la fuerte brisa duro dos horas y después de eso se desató una buena lluvia selvática, eso hizo que todos nos refugiáramos y habláramos de carpa a carpa  con muchas risas cada vez que un relámpago iluminaba todo alrededor.





























Gracias a la lluvia y la brisa tuvimos una noche fresca y logramos descansar muy bien, el nuevo día nos indicaba el comienzo de la búsqueda de nuevos objetivos en la zona, tomamos los rumbos indicados y después de descifrar las trillas y caños a recorrer lo logramos,  un paraíso se mostraba ante nosotros,  lo imponente de las rocas,  los arenales y pozos mansos, los raudales que conectan cada pozo y lo más llamativo, ver como el rio modifica las rocas a su paso, les crea diferentes formas, las parte a la mitad o simplemente les pasa por abajo, ya habíamos llegado a Kurum Parú.

























Nos instalamos en el lugar más idóneo para nosotros,  y nos dedicamos a descansar y disfrutar del sitio,  la velada nos sirvió para planificar el trekking del día siguiente, el cual lo haríamos a una gigante roca que se encuentra en la ribera del rio (Kurum Tok), para no dejar el campamento solo el equipo se dividió en dos.
Kurum Tok es un cerro gigante formado de granito que tiene unas dimensiones aproximadas de 1.2km de longitud, por unos 200 mts de altura, realmente un coloso de granito, en su cima tiene vegetación,  aparte de ello en su cima posee otra roca de unos 50 metros de diámetro la cual nos llamaba mucho la atención por la posible formación de una cueva, esto lo deducíamos mediante el estudio del lugar en nuestras imágenes satelitales













Al emprender el recorrido lo primero que notamos es la fuerte inclinación de la roca, logramos ascender gracias a la buena adherencia que da la roca, con un buen calzado, la temperatura del clima más la radiación de calor de la roca  son muy fuertes, si no se tiene la precaución necesaria fácilmente podríamos deshidratarnos,  en todo momento la temperatura estaba sobre los 35 grados,  al arribar a la cima ya la caminata se hace algo más suave, contamos con la suerte que por un incendio forestal gran parte de la vegetación estaba quemada y nos facilito el recorrido, en caso contrario seria una fuerte lucha contra una vegetación muy hostil ya que en su mayoría son plantas de muchas espinas.



Logramos tomar el rumbo adecuado y nos acercamos al lugar que suponíamos estaba la cueva,  al ver la entrada nos percatamos que estábamos errados, no era una cueva, es una gigantesca grieta formada por la fractura literal en dos partes de la gigante roca,  al entrar quedamos sorprendidos por el cambio de temperatura y las dimensiones de la grieta,  aproximadamente unos 50 metros de ancho por 30 metros de alto y una apertura de 1 metro.





















Al entrar a la grieta quedamos sorprendidos por unas raíces que ascienden por la pared, casi a 90 grados de inclinación,  una de ellas tenía un grosor de casi tres pulgadas y era la encargada de darle vida a la frondosa copa de árbol que veíamos con el dron sobre la roca y nos hacía pensar que el árbol estaba sobre algo firme, la naturaleza no deja de sorprender nunca.



Luego de disfrutar del descubrimiento nos dirigimos a una zona despejada de vegetación y nos dedicamos a contemplar todo a los alrededores,  sabanas, más rocas gigantes, ríos, lo diminuto que se veía nuestro campamento,  todo era perfecto,  un lugar para cuidar al máximo y no permitir que tome el destino a la destrucción, como está pasando en otros lugares naturales en nuestro país,  los visitantes tienen un concepto errado de lo que es un verdadero ecoturismo,  la palabra tiene mucho significado, pero se debe honrar con verdaderos hechos y actitudes de respeto hacia el medio ambiente y su entorno, no simplemente con repetir la palabra en cada momento y llevarte una bolsita de basura. (No son sentimientos del hombre lo que hacen las historias, son sus acciones).













Los nombres Kurum Parú y Kurum Tok nos los facilito un pariente indígena que nos encontramos en el lugar.

Agradecimientos a los compañeros de viaje por su invaluable aporte.

@skydive87
@vivac.tent
@vzlatrails
@trayectonativo
@atardeceresyalgomasvzla
@Destinosinteligentes


Queremos dar especial agradecimiento a nuestros patrocinantes por seguir prestando su importante apoyo en nuestros recorridos, somos garantes del uso adecuado de todos los productos para ser una referencia real y acertada para los usuarios.


@Lightforce_venezuela
@Carpas4wd
@repuestoselrustico
@KurumaVenezuela