lunes, 27 de febrero de 2012

MUNDO WARAO -Delta Amacuro

Ubicado al noreste de Venezuela se encuentra el estado Delta Amacuro, lugar de la desembocadura del rio Orinoco al mar, este estado está dividido en dos zonas importantes, el Delta Del Rio Orinoco y la Sierra de Imataca. Esta zona también es el hogar de la etnia indígena Warao, el termino Warao traducido al castellano significa gente de las canoas, su habitad es totalmente fluvial, se dedican a la pesca y casa, también tienen conucos en las zonas no inundables del delta, son de costumbres nómadas por eso es común ver algunos poblados inhabitados, se caracterizan por viviendas tipo palafito construidos en las orillas de caños y ríos, sus poblados no sobrepasan los cinco palafitos.
Nosotros decidimos en esta ocasión visitar el delta, lugar donde el rio Orinoco se divide en aproximadamente 40 ríos y 60 caños todos circulan por una extensa selva tropical, en pocas palabras es un lugar netamente fluvial, nuestro recorrido comienza en la población de Boca de Uracoa, donde dejamos nuestros vehículos y tomamos los botes pertenecientes al campamento donde pasaremos la noche.








Este recorrido tiene una duración aproximada de 1.30 min, en el cual navegamos en el caño Manamo, en este caño hay varios lugares donde se puede notar el cambio de color de las aguas, las de color marrón son del Orinoco (este color se debe al sedimento de tierra) y las más oscuras de otros afluentes del delta las cuales son de color negro (causado por el acido tánico el cual se produce por la descomposición vegetal de las orillas de los caños). Aquí también visitamos una escuela rural donde los niños de la zona tenían una actividad de una comida en grupo, los maestros nos invitaron a conocerlos y tomar algunas fotografías.









Nuestra navegación pasó a un caño de menor tamaño llamado Guamal, donde está ubicado el Campamento Orinoco Delta Logde, realmente es muy impresionante ver una estructura de gran tamaño ubicada en medio de la selva inundada, este campamento está conformado por una gran churuata en la cual se encuentra el comedor, las área social y las habitaciones que están conformadas por una serie de cabañas tipo palafito a sus lados, hay que notar que el campamento tiene todas las comodidades de un buen hotel.
















Un nuevo día marca nuestra visita a las comunidades indígenas ubicadas en diferentes caños en la zona, hay que notar que aquí se nota mucho el cambio de mareas donde puede variar entre 50 cm hasta dos metros y es muy común notar el cambio de salinización del agua mientras más nos acercamos a la costa. Nuestra primera visita la realizamos a la comunidad La Culebrita, este poblado está formado por aproximadamente quince palafitos, aquí fuimos recibidos por la fundadora de la comunidad hace mas de 20 años, aquí nos mostraron toda la artesanía que tenían para la venta como también la forma como extraen el fibra de palma para hacer los hilos de los collares y tejer los chinchorros, en esta comunidad también tienen un palafito para el turista que se quiera quedar, aquí solo se puede pernoctar en chinchorros con mosquitero. (Cabe destacar que en esta comunidad apenas llegamos los hombres salieron corriendo a colocarse sus franelas y gorras rojo rojito, y de inmediato prendieron una planta eléctrica de gran tamaño activando los bombillos que tenían los palafitos, y siempre hicieron hincapié en mostrarnos dos refrigeradores, dos tanques de agua potable y dos ventiladores, todo esto dado por la gobierno, pero saben algo importante, solo pueden usar la planta dos horas al día debido a que no tienen recursos para comprar el combustible de la planta, aquí es donde yo digo, no es mejor darles buenos servicios y fuentes de trabajo para que puedan obtener ingresos y mejorar su forma de vida, que regalarles un sistema eléctrico con postes y transformadores que no puedan usar).













Siguiendo el recorrido entramos en un caño que era un túnel vegetal aquí encontramos otras comunidades menos afectadas por la transculturización, donde se podían ver los palafitos originales construidos con techos de dos aguas de palma de temiche y con el piso de madera manaca (árbol de la zona), este piso siempre construido en el nivel más alto de la marea de los caños, en este recorrido pudimos notar la gran variedad de aves de la zona, tucanes, guacamayas, loros, garzas, águilas, monos, también pescamos pirañas y bagre, una variedad única de fauna del delta, lo mejor en tan solo una hora de recorrido del caño.
También hicimos una caminata de selva donde nos mostraron la variedad de flora de este tipo de selva, nos mostraron la palma de temiche y como construyen los techos de los palafitos, lo que más nos impresiono fue la manera de extracción del palmito, nunca pensé que ese componente tan bueno de una ensalada venia de una palma del delta, lamento que para una porción de palmito típica de una lata grande se destruye una palma completa desde su raíz, comparen una palma de aproximadamente 5 metros de altura con un diámetro de 15 cm, que al cortarla solo se le pueda extraer un aproximado de 30 cm por 3 cm de diámetro de palmito creo que para mi madures ecológica no comeré mas palmito.














Terminando ese día de navegación nuestro guía nos llevo a un lugar donde se aglomeran muchas garzas a pasar la noche un lugar previlejado ya que se podía observar un atardecer muy bonito acompañado por el sonido de las garzas y lo mejor el sonido de las toninas al salir a respirar a la superficie.
Esa noche nos quedamos en el campamento Pedernales, ubicado en el caño del mismo nombre, hicimos un recorrido nocturno por unos caños para poder observar la fauna de hábitos nocturnos, aquí el guía fue esencial como los faros piloto ya que su aguda vista detectaba todo y nosotros solo veíamos selva oscura, aquí capturaron una baba de 1.50 mts, también una serpiente llamada Dormilona, la cual guindaba sobre nuestras cabezas y ninguno de nosotros la vio, también vimos aves y peses, lo mejor un puma que ellos lo tienen acostumbrado a la presencia de los botes y se queda quieto, esto también se debe a que le dejan siempre algo de carne o pescado en el mismo sitio.



















El día siguiente visitamos el poblado de Pedernales, el poblado de mayor importancia en la zona, al arribar notamos que todo el poblado es muy colorido, tiene una actividad económica importante, un muelle grande hasta un bulevar muy colorido, la iglesia imponente ante el tamaño de las casas, y con un intachable color blanco, su gente en su mayoría son criollos, muy conversadores y amables, algo importante en toda la zona de criollos no hay nada de basura, todo lo contrario es la zona de los Waraos, es impresionante el cambio en tan solo una cuadra de 50mts, de inmediato corre aguas negras por la calle, tienen sus palafitos construidos literalmente sobre un basurero, viven en condiciones deplorables, están hacinados en los palafitos, fácilmente sobrepasan las 10 personas por palafitos, pero eso sí, en todos los palafitos tienen, ventiladores, refrigeradores, dvd, tv y directv, lo demás no les importa, aquí es cuando yo digo, donde están las autoridades que los protegen, donde está la asistencia social de esta gente, es lamentable ver el chorro de mocos en la mayoría de los niños ni hablar de las lesiones en la piel que se ven a simple vista.















Después de este mal rato decidimos terminar nuestra visita al delta con la visita a la desembocadura del rio al mar, aquí observamos una plataforma petrolera de imponente tamaño y esperamos el atardecer acompañados nuevamente por las toninas. Esta parte de Venezuela aun no es muy visitada por el turismo, pero de verdad recomiendo que la visiten, tiene muchas cosas que ver y conocer, existen varias comunidades Warao que no han sido afectadas por la transculturización y es muy interesante compartir con ellos, realmente esta zona es un MUNDO WARAO.





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