jueves, 9 de abril de 2015

Sabanas Altas - Edo Falcon


Sabanas Altas

Aprovechando la temporada vacacional de la semana santa decidimos hacer un recorrido playero, ahí está el detalle playero, que playa de Venezuela en ésta temporada no está llena de personas, son pocas, y las que están más alejadas y de difícil acceso ya es común encontrar grupos de viajeros en vehículos 4x4, algunos de ellos tienen un comportamiento y normativas ideales para compartir en un campamento pero lamentablemente la gran mayoría lo que causan son molestias por su falta de educación y respeto a lo que significa compartir un campamento, se estacionan donde quieran y como quieran, dejan su huella en cuanto lugar visitan, la tranquilidad de la noche es interrumpida por el ruido de las plantas eléctricas, los escándalos musicales son molestos hasta altas horas de la madrugada, aquello de un ambiente musical agradable para una velada de campamento no lo conocen, la idea es convertir un agradable lugar en una gran conga (fiesta hasta el amanecer ingiriendo grandes cantidades de alcohol) que es el nombre que esta gente le da a su comportamiento, esto no sucede solo en las playas se presenta en cuanto lugar natural que existe en Venezuela donde llegan estos mediocres grupos, ellos se escudan de su comportamiento diciendo que son EcoTurista y que cuidan el medio ambiente que no dejan basura donde llegan, pensamos que la palabra EcoTuristas les queda grande, es una palabra que no solo abarca recoger la basura que generas tiene un significado tan amplio que deberían informarse del verdadero significado y así tener un poco de cultura general,  personalmente creemos que la mejor música de un campamento es la que la naturaleza ofrece y el compartir un campamento con otros grupos con los mismos lineamientos fortalece la gran familia de viajeros off road, amigos viajeros si desafortunadamente se encuentran con los grupos de #cocovacios hagan valer su derecho a disfrutar de un lugar en paz no dejen que ellos destruyan su rato de esparcimiento y descanso, #notequedescallado.




























En la búsqueda de un lugar de paz y descanso playero decidimos visitar el Edo Falcón, éste estado nunca deja mal cuando buscas un lugar natural para visitar, ya que, con aproximadamente 600 km de costas siempre hay algo nuevo para visitar, en esta ocasión nos enfocamos en su costa oriental en específico en la punta Sabanas Altas donde se ubica el poblado pesquero con el mismo nombre.

Desde lo alto del cerro Ojo de Agua empezamos nuestro recorrido, como primera opción visitamos la zona del Saladillo, aquí los lugareños nos recomendaron un lugar donde había una boca de rio y así tendríamos la opción de agua dulce, el camino nos llevó por medio de varias fincas hasta el lugar, una buena vista de la bahía nos invitaba a bajar por una trilla hasta la playa, al llegar al final nos percatamos que la erosión deslavo la montaña y no había forma de bajar a la playa, aquí efectivamente estaba la boca del rio y unos lugareños estaban disfrutando de sus aguas de un color verde radioactivo, al bajar a la boca notamos que del otro lado del rio había un cementerio en la orilla de la playa, esto no gusto en el grupo y decidimos buscar un lugar más agradable, en esta zona observamos lo fuerte de la brisa constantemente al notar los arboles inclinados hacia la ladera de los cerros.






En nuestra segunda opción nos dirigimos hacia una zona llamada el Desecho, aquí la trilla se encargó de rayar los vehículos por la gran cantidad de vegetación que tenía, al acercarnos divisamos un cocotal y nos dirigimos hacia él, la trilla circula sobre una laguna que a pesar de la fuerte sequía tenía muchas bombas de barro y teníamos que sortearlas , simplemente seguimos las trillas más usadas por los lugareños y llegamos al cocotal, aquí notamos que no era buena zona para acampar porque existe una barrera natural de vegetación y arena la cual impide pasar a la playa, así que decidimos tomar rumbo hacia el poblado de Sabanas Altas.






Hace varios años visitamos este poblado el cual tiene una amplia playa y en las cercanías, un naufragio el cual fue el motivo de nuestra visita en esa ocasión, lamentablemente no hay trillas para llegar al naufragio así que decidimos investigar más y encontrar otro lugar para acampar, como dicen muchos el que busca encuentra, nos recomendaron un lugar llamado Playa Gustavito.





Con las referencias de los lugareños llegamos a la finca indicada pedimos el permiso para llegar a la playa y gustosamente nos permitieron el paso, circulamos por muchos potreros hasta encontrar la trilla que nos llevó a la costa, de la nada empezamos a ver un cocotal, la trilla circula dentro del cocotal, esto nos permitió buscar el lugar ideal,  simplemente el equipo limpio un poco la zona de la gran cantidad de palmeras caídas y ya teníamos el lugar para armar el campamento,  nos organizamos de manera que si caía algún coco no causara daño a los vehículos o las carpas.




















Una fuerte brisa azota la zona pero no es nada de preocuparse, entre los toldos y un encerado logramos armar un buen lugar para cocinar y compartir,  al acercarnos a la orilla lo que se observan son más de cinco kilómetros de playa sin una sola persona,  podíamos caminar a nuestras anchas por todo el lugar disfrutando del bonito paisaje costero, hacia una de las puntas se podía observar una formación rocosa de un color rojo intenso, al visitarla notamos lo grande que es y cómo el mar ha ido erosionando y creando formaciones interesantes.






Durante todo el día podíamos ver grupos de aves sobrevolando el cocotal, en pocas palabras un lugar de paz y tranquilidad, tuvimos la suerte de poder disfrutar de buenas veladas por la fase lunar en que nos encontrábamos desde muy temprano se podía observar una espectacular luna entre las palmeras, no podía faltar la fogata para que los niños hicieran los malvaviscos y los adultos compartir una buena charla.
























Por la constante brisa las noches se tornaban frías y en las mañanas notabas como el salitre se apoderaba de los mosquiteros al punto que la condensación formaba granos de sal,  gracias a la prevención que tuvimos cada vehículo llevo 100 Lts de agua potable esto nos ayudó muchísimo para la preparación de alimentos y aseo personal.
Cuatro días de total tranquilidad en donde solo dos pescadores nos visitaron y charlamos un rato fue el resultado de esta búsqueda, en Venezuela aún quedan muchísimos lugares para visitar no seas parte del desastre que están causando los #cocovacio, conoce tu país, respétalo, cuídalo, valóralo, forma grupos de viaje de calidad donde la madures ecológica y el respeto a los demás sea tu carta de presentación, no apoyes a los mediocres, por que ir a donde van todos. 



Agradecimientos a todos los habitantes de la zona por su incondicional apoyo.

Foto : Juan Rodriguiez, Amilkar Rodriguez, Carlos Da Silva.
Texto; Juan Rodriguez

Overlanding Venezuela

@overlandingvzla

3 comentarios:

carlos alberto longa hernadez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
carlos alberto longa hernadez dijo...

exelente ruta y una narracion que hace que uno se sienta en el lugar sigo siempre tu trabajo de cerca y muy detallado tu cuentas te doy un 10 por este reportaje y queda visitar uno de estos lugares magicos de nuestra venezuela , juan para el proximo fin que recomiendas montaña o playa, muy buenas fotos . se despide carlos longa , tolerancia cero a los inprudentes y cocosecos.

Juan Rodriguez dijo...

Saludos Carlos, gracias por tus palabras, voy a tratar de hacer un viaje de montaña.